
Bueno pues la historia nos viene de la mano del Coronel Aleman Von Luck, un Caballero que lucho al mando del General Rommel en la campaña de Africa.
Von Luck tenía cierta independencia de mando que Rommel le había conferido dada su brillante trayectoria como soldado, y protagonizo un curioso episodio en la 2GM que da cierto honor a la guerra que hoy en día sorprende todavía cuando se conoce.
En plena campaña Africana el Coronel Hans Von Luck estaba al mando de un batallón blindado de reconocimiento. Por otra parte su homologo en el combate el británico Mayor Howard era miembro de las “Ratas del desierto” del ejercito destinado a la zona.
El coronel Von Luck hizo un “pacto” de guerra con los Británicos que consistía en parar los combates a las cinco de la tarde, que ambos bandos aprovechaban, unos para tomar el te y los alemanes café y cerveza cuando se lo podían permitir.
Un día los alemanes tomaron prisionero de guerra a un peculiar soldado británico, era el heredero del imperio tabacalero Player. Cuando el coronel Von Luck tuvo conocimiento de que los Ingleses recibieron un cargamento de cigarrillos y debido a la escasez que sufrían los otomanos de este bien, decidieron pedir un rescate de 1.000.000 de cigarrillos a cambio de este personaje.
Los británicos hicieron una oferta ya que se negaban a pagar tan alta cantidad y ofrecieron 600.000 pitillos a los alemanes y aceptaron dicha cantidad. La sorpresa llegaba del heredero del imperio que se negaba a ser liberado de manos de los alemanes alegando que su vida valía mas que esa cantidad y que la primera oferta si era digna de un intercambio.
Una noche una patrulla alemana hacia su ronda rutinaria cuando vieron a lo lejos un convoy de suministros británicos que portaba entre otras cosas carne y conservas. Los alemanes abrieron fuego y lo capturaron. Inmediatamente se presentaron ante Von Luck con tan sustanciosa incautación, pero el coronel no dudo ni un momento en avisar a su homologo Howard de tan desafortunado incidente. Inmediatamente ordeno devolver el preciado tesoro a los británicos alegando que esta acción se había producido fuera de las horas de combate.
Según cuentan Von Luck al despedirse de Rommel en Tunez vio como se le saltaron las lágrimas en esos emotivos momentos, posiblemente fuera el único militar que viera al “zorro del desierto” llorar.
Cuando el coronel fue trasladado a Francia después de la campaña del desierto en plena batalla con su Kampfgruppe un francotirador enemigo atravesó su gorra de un disparo.
Os invito a leer la historia del este militar digna de admiración por que fue uno de los pocos soldados que llevo el honor al campo de batalla.
Pd como homenaje tiene hasta un muñeco de accion de 1/6
